Desde 2007, han aparecido una serie de productos de ahorro previsión que vienen a acompañar a los ya bien conocidos planes de pensiones. Al igual que estos, cuentan con ventajas fiscales establecidas para incentivar el ahorro destinado a complementar la pensión pública. Hoy repasamos los planes individuales de ahorro sistemático (PIAS), que son productos financieros con formato de seguro de vida ahorro, comercializados por entidades bancarias y de seguros, que permiten recibir una renta mensual vitalicia, por un importe conocido de antemano y que cobraremos cuando nosotros decidamos. Además podemos hacerlos líquidos en cualquier momento.Se pueden ahorrar hasta 8.000 euros en un PIAS al año, sin que ello limite el importe que podemos invertir en paralelo en nuestro fondo de pensiones, planes de pensiones asegurados u otras modalidades de seguros. . Tiene una fiscalidad muy atractiva y podemos disponer del dinero en cualquier momento, a diferencia de lo que ocurre con los planes de pensiones que sólo son rescatables en circunstancias excepcionales antes de la jubilación. Además en el PIAS podemos empezar a cobrar sin tener que esperar a retirarnos , siempre y cuando hayan transcurrido diez años desde el inicio del mismo.
Algunas de ellos, permiten realizar aportaciones mensuales desde 50 euros y en la actualidad están asegurando rentabilidades anuales del 2.25%, que se revisan semestralmente, pero con una rentabilidad mínima asegurada (hemos visto ofertas del 1%). En general , hay que pensar que el rendimiento de los PIAS tiende a situarse en niveles cercanos a los de la Deuda Pública, en parte debido a la mencionada garantía de rentabilidad mínima y en parte porque se hallan mayoritariamente invertidos en este tipo de activos.
Como se trata de un seguro de vida, cuenta además con la ventaja de que ofrece una cobertura adicional en caso de fallecimiento del titular. Es muy flexible, ya que permite realizar aportaciones extraordinarias o periódicas (constantes o crecientes)y podemos en cualquier momento suspender, reactivar o incorporar nuestras aportaciones al mismo.
Los PIAS tienen liquidez total, por lo que podemos disponer en cualquier momento del importe ahorrado . No obstante si se rescatan antes de que hayan transcurrido diez años desde su contratación, el titular perderá la ventaja fiscal del producto. Es decir, que podrá llevarse su dinero pero tendrá que pagar impuestos (al 19%) sobre los rendimientos (y solo sobre estos) obtenidos hasta entonces.
La primera ventaja fiscal de este producto consiste enque los rendimientos de los fondos aportados están exentos de tributación, siempre y cuando la primera renta vitalicia se cobre pasados diez años desde el inicio del plan, que no invirtamos más de 8.000 euros al año ni más de 240.000 en total y que el tomador, asegurado y beneficiario de la renta vitalicia sean la misma persona.
Además, cuando empecemos a cobrar las rentas mensuales, estas tributarán como Rentas del Capital Mobiliario (de nuevo 19%) pero con unas importantes reducciones en función de la edad que tengamos. Por ejemplo, si tenemos entre 50 y 59 años cuando empezamos a cobrar, la reducción es del 72% y por tanto la tasa efectiva será del 5,32%. Si tenemos más de 66 del 3,80% y con más de 70 el 1,52%.
En el caso de los planes de pensiones, el ahorro fiscal se produce en las aportaciones, el importe de las cuales, con ciertos límites, puede reducirse de la base imponible del IRPF. Sin embargo, las rentas que percibamos tras la jubilación, en el plan de pensiones, tributarán bajo la escala progresiva del IRPF como rentas del trabajo.
En 2009 se invirtieron en España 1.150 millones de euros en PIAS, frente a los 1.825 de los planes de previsión asegurados (PPAs) y los 3.973 millones en fondos de pensiones individuales. Una cifra ya significativa que da fe del atractivo de este producto.
Podemos contratar el PIAS como alternativa o de forma complementaria a los fondos de pensiones, planes de previsión asegurados y otros seguros, en función de nuestras circunstancias particulares y objetivos de ahorro.
En un próxino artículo describiremos las principales características y ventajas de los planes de previsión asegurados (PPA) y de las hipotecas inversas.
